Situación inicial
Las empresas familiares componentes del grupo habían crecido mucho desde que los herederos del negocio se habían hecho cargo de ellas tras el fallecimiento de su fundador.
Este crecimiento se había producido debido más al esfuerzo e intuición de sus gestores, que a la profesionalización de su ejercicio directivo.
Las empresas integrantes del grupo, aunque muy eficientes a nivel industrial, no permitían a su Director General centrarse en las competencias propias de su cargo, debiendo estar en todos los aspectos operativos, económicos y comerciales.
La necesidad de optimizar el funcionamiento interno y mejorar la cifra de ventas, motivó contar con la ayuda de AQUAMI CONSULTORES.
Solución propuesta
Un estudio inicial a nivel económico-financiero, determinó que su estructura de costes no era la más adecuada.
Además su organización interna no permitía la autonomía de sus áreas, encontrándose además lagunas y solapes en algunos procesos de la gestión empresarial.
Así mismo, se identificó una carencia de visión estratégica de conjunto entre las distintas líneas del Grupo, y por tanto de trabajo en pro de un objetivo común.
Para lograr los objetivos planteados, se propuso un plan de actuación global que implicaba, tanto :
- la revisión de la estrategia empresarial del grupo
- el reforzamiento del área comercial
- la adaptación de la dirección contable a una dirección financiera
- la implementación de un sistema de Business Inteligence
- una re-ingeniería organizativa de los puestos y procesos de gestión
- además de un procedimiento reglado para la coordinación del Consejo de Familia.
Desarrollo del proyecto
El proceso de optimización ha contado desde su inicio con todos sus directivos, perfilando con ellos el plan estratégico, y la mejor configuración de equipos, funciones y procedimientos.
Con ello se pudo definir un plan para un periodo aproximado de 6 meses, contemplando una sucesión de fases en donde se involucraba y delegaba en cada responsable de área un programa ejecutivo concreto.
Tan solo mediante la sistematización de un trabajo conjunto y en equipo, se permitió mejorar el diálogo interno, suavizar tensiones y motivar al resto de la organización conforme los resultados se volvían apreciables.
Resultado final
Tras la formulación estratégica y operativa del plan, se realizó la comunicación de los diferentes programas, la formación necesaria y su implantación.
El equipo superó los habituales roces al abandonar la improvisación en la práctica directiva. Las decaídas ventas volvieron a revivir, debido a las reforzadas áreas comerciales, que sin incremento de coste en personal se centraron en determinados productos y servicios esenciales para la cifra de negocio y la proyección empresarial.
La estructura de costes fue optimizada, implantándose un sistema de control económico que permitía la toma de decisiones de forma objetiva.
La creación de un Cuadro de Mando Integral sirvió, tanto a la Alta Dirección como al Consejo de Familia, para observar de forma progresiva, el cumplimiento de los grandes objetivos corporativos así como el funcionamiento del negocio, sin la necesidad de estar encima de todo como antaño.
El renovado esquema de responsabilidades, permitió evitar que todo siguiera pasando por Dirección General, descolapsando su agenda y permitiéndole atender mejor la faceta estratégica y directiva del negocio, lo cual se tradujo en una mejora de los resultados.






